15 de noviembre de 2017

LA VIDA PARECE NO SEGUIR

Utilizo este verso de J. Gil de Biedma como título para que suavice el tema de hoy, manoseado y llevado a límites extremos en estos últimos días. Escribir sobre el proces no es que no sea legítimo, pero sí resulta agotador y un tanto arbitrario al hacerlo desde una relativa lejanía.
Me interesa destacar  hoy una sola cosa en él.: su exclusividad. Como si el tiempo se hubiese detenido el día y hora en que una parte de Cataluña decidió aflorar y sacar a la luz su eterno problema, su manipulado origen histórico y las condiciones (según los interesados) actuales de maltrato, saqueo e indiferencia nacional, que les lleva a un nuevo intento de conseguir la tan aclamada Independencia.
Es posible que sus aspiraciones sean nobles, lo es también que crean sentirse legitimados al hacerlo, pero de una forma u otra, el asunto va prolongándose en el tiempo como aquel “cuento de nunca acabar” del que tan hábilmente escribiese Carmen Martín Gaite.
Mientras, el resto, no ya del país, sino de todo el bloque terráqueo continúa existiendo aunque casi no tengamos idea ni información de las muchas cosas que en ellos suceden.
Y porque me resulta injusto un hecho de esa naturaleza es por lo que escribo estas líneas
Para recordar que fuera del territorio catalán hay seres que sufren injusticias y problemas de una categoría superior, bajo mi humilde punto de vista, al que nos tiene obnubilados a los ciudadanos españoles, que sin comerlo ni beberlo nos hemos visto inmersos en esta vorágine de cosas puntuales, cada día una diferente, por cierto, detalles personales, estrategias de defensa, viajes al exterior y anécdotas de los protagonistas.
Al mismo tiempo que en España solo se comenta y se informa sobre los paseos del señor expresidente de una “simbólica” república, o de las fianzas de los que están a la sombra, en el mundo de afuera, por ejemplo, la inmigración no cesa pese al tiempo transcurrido desde aquella sacudida que sufrimos  con el niño Aylán y su cuerpo varado en nuestras costas.
Siguen muriendo con progresión geométrica refugiados en campos insalubles de los cuales ningún país se quiere hacer cargo. Continúan  llegando pateras a las playas del sur e intentando cruzar alambradas en Melilla. Siguen la pandemia de desnutrición y demás enfermedades en los mismos lugares de Africa: Etiopía, Sudán entre otros.  En España el juicio sobre el caso Gurtel se desarrolla sin que nos demos cuenta de cómo va ocurriendo. El comisario Villarejo es enjuiciado por cohecho y blanqueo de capitales…
El acoso escolar no se detiene y la violencia de género aumenta su brutal escalada.
Todo ello nos aparece solo como telón de fondo en los informativos nacionales, cuyo contenido masivo sigue siendo reiterativamente un proces que nos sabemos de memoria como si sus participantes fueran, para nuestra desgracia, ya de la familia.
Cataluña absorbe las noticias de televisión, radio y prensa, además de colapsar en ocasiones los medios digitales. Estamos tan saturados de ello que sin querer, llegamos a pensar que no existe nada más fuera de lo relativo a este problema y nos desinteresamos de la casuística de las demás regiones, cada una de ellas con temas necesitados de atención, aunque no sea más que para que no se produzca lo que , en realidad ya se está produciendo, un terrible efecto comparativo. Como si existiesen ciudadanos de primera, segunda y tercera clase, y regiones más importantes para el país que el resto de las demás.

Lo peor es que el asunto no tiene visos de resolverse, y sí de prolongarse en el tiempo sabe Dios cuanto y hasta donde.
Sería conveniente y hasta de agradecer a los diferentes medios que tuviesen conciencia de este hecho, y sin dejar de informar, no lo tomen como materia exclusiva. Un poco de seriedad profesional y no de oportunismo, que es la impresión que tenemos ahora.
   Aprovechar lo de Cataluña como si de un serial se tratase dice muy poco de aquellos que lo ejercitan.

                                                                                       
Ana María Mata
(Historiadora y Novelista)

1 comentario:

Iñaki Arruabarrena dijo...

El artículo refleja un hecho cierto que obedece al interés periodístico en centrar la actualidad sobre Cataluña,dejando a un lado el acontecer cotidiano de los ciudadanos españoles.Posiblemente en otra nación con màs sentido del concepto de nación,como sucede en la mayoría,lo que està ocurriendo en España con los nacionalismos separatistas y quienes los apoyan de forma indirecta no hubiera tenido cabida.Los golpistas catalanes hubieran sido encarcelados y juzgados sin conveniencias políticas.Y gracias al Rey junto con los que nos sentimos ciudadanos españoles que si es necesario ponemos nuestra bandera española en las ventanas demostramos nuestro hastío por una violación constitucional votada mayoritariamente en Cataluña y refrendada por los españoles.Todo esto pone a prueba el interés económico de algunos medios televisivos como la Sexta,el grupo Prisa,TV 3.subvencionados por el actual gobierno español.,la cobardìa política del Sr.Presidente del Gobierno español,el adoctrinamiento escolar en favor del separatismo y el odio a España tan usual en Cataluña y Vascongadas,principalmente.¡Que làstima de nación española que no aprendemos de la historia narrada por célebres intelectuales como D.Benito Pérez Galdós!