Estamos en un momento crucial en el que gran
número de personas sufre carencias tan esenciales que Cáritas se confiesa
desbordada, a la vez que miles y miles de pensionistas deben acoger en sus
hogares reducidos a hijos y nietos y repartir con ellos techo y comida. El
drama de quienes ven impotentes como se les va desmoronando la vida es tan
conocido hoy en nuestro país, que una se pregunta como puede emitirse un
programa de televisión del calibre del que presentaron unos días atrás. Me
dirán que la libertad de expresión vale también para esto, que la sociedad es
como es, y no es hora de escandalizarnos, incluso habrá quienes piensen y digan
que sirvió de “publicidad” para el municipio. El nuestro, por cierto y por
desgracia. Marbella, ciudad que por lo visto vale tanto para un roto que para
un descosido (como decían las abuelas), a la que se le atribuyen tantas cosas
buenas y malas –dependiendo del emisor– que de ser ciertas deberíamos estar
hace tiempo en el libro de los Guinnes. A Marbella, lo dijo una vez Manuel
Alcántara, le cabe mucho dentro. Demasiado, si me lo permite el genial
columnista. Le sobra bazofia, a veces, y le falta humanidad otras muchas.

A quien escribe casi le provoca el vómito.
Piensen detenidamente que les debió provocar quienes se ven obligados a vivir
hacinados y tomar un solo plato caliente al día. ¿Alguien se atreve a analizar
cual pudo ser la intención de dicho programa televisivo?
Ana María Mata
Historiadora y novelista
1 comentario:
Después de ver el programa en cuestión me pregunté si algún valiente no alzaría su voz...y mira por donde lo haces tu Ana Ma.
Creo firmemente que quienes son capaces de vanagloriarse y jactarse de esta manera de lo ostentoso y hortera además de mal gusto tiene poca vergüenza y una condición económica en tiempo y circunstancias que prefiero no pensar.Lo que está claro es que no sienten respeto por el prójimo ,por ese hermano que ves por la calle, en la gasolinera pidiendo,haciendo cola en Caritas.Que triste.....
En los años de la Gran Depresión en EEUU el cine llevaba a la pantalla lujo inimaginable e historias de amor de fianal feliz.Estaba subvencionado por el estado para que los ciudadanos victimas de aquellas tristes circunstancias pudiesen vislumbrar otro mundo con el que poder evadirse.
No es este el caso.y yo me pregunto : que pretenden ellos y el programa que lo emite?
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