Mostrando entradas con la etiqueta Arturo Reque Cereijo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Arturo Reque Cereijo. Mostrar todas las entradas

4 de septiembre de 2021

DUELO

Escribo estas líneas hoy, con el dolor lacerante de tu adiós agarrado en mi mente, con furia y la impotencia de tu vacío prendida en lo más hondo del alma.

Te las debo, Arturo, desde siempre, aunque hasta ahora no las haya expuesto y hoy lo haga, quizá como desahogo, tal vez arrastrada por la pena y la sensación terrible de tu ausencia definitiva.

Y es que tu has sido el impulsor de mi escritura. Desde  un principio me empujaste con la serenidad de tu mirada  y la constancia de tu celo, con una firmeza que aplacaba mi incipiente inseguridad, con un estímulo que no podía ser rechazado.

Has estado siempre detrás de cada tecla del ordenador, en silencio pero eficiente como crítico imparcial, como testigo de muchos errores que a los dos se nos han debido escapar.

Y ahora te vas y me dejas sola ante el peligro de las letras, sola sin la motivación de tu rostro fiel ante el folio, sin tu comentario inteligente. Sola sin ti.

Marbella seguirá su atolondrado rumbo y mis líneas es posible que vuelvan a exponer los fallos de sus administradores, los pequeños éxitos, las necesidades de sus vecinos.

“Las cosas quedan, la gente se va” dijo un afamado cantante, y tenía razón, para nuestra desgracia, No somos más que un desgarro cósmico que nos afamamos en alargar pero que vuelve en cuanto puede a su eterno destino.

Seguirá la vida real, la material, esa que nos envuelve con sus menudencias y nos hace creer que somos importantes. Seguirán los afanes, las desgracias y alguna que otra luz en sendas que , a pesar de todo deberemos seguir recorriendo.

Me gustaría saber como contemplas tu desde tu nuevo destino las reacciones de cuantos te hemos querido en este valle de lágrimas. Si sigues con el humor que te caracterizaba sobremanera y justificas con él los errores de tus hijos, tus nietos, tus amigos y esta mujer que escribe esto pensando en ti y para que, entre las estrellas, te entretenga leyéndolo.

Gracias, Arturo. Cualquier cosa que escriba llevará siempre tu huella. El sello de tu confianza y tu gran estímulo.

Ana María Mata

8 de abril de 2013

CRUZ DE JUANAR. VERANO 1958


 
Cuando llegamos a la cita, Mamelete ya nos estaba esperando. Ya no cabía marcha atrás ni excusas que dar. Ni el sofocante calor que haría, ni la angustiosa sed que nos esperaba, ni el sudor que nos incomodaría, ni el madrugón que se nos impuso para iniciar la ascensión con la fresca y así poder volver al baile del Casino por la tarde, después de darnos un baño en la playa y tomar unas cervezas y un aperitivo de gambas en el Miramar, mientras contábamos la aventura con las exageraciones de rigor a las niñas de la padilla.

    
Ninguno de los cuatro habíamos estado anteriormente en la sierra. Admiramos la majestuosidad de La Concha, el humilde Lastonar y el pico de Juanar en el que se había levantado años atrás, una cruz de hierro en cumplimiento de una promesa hecha por pescadores con ocasión de un naufragio del que salieron con vida. Era una tradición en la ciudad subir a verla cada primero de mayo. Los que lo hacían hablaban del maravilloso espectáculo que se dominaba desde lo alto. África y el peñón de Gibraltar en el horizonte; la linea de la costa desde el faro de Calaburras hasta la Linea de la Concepción; cerros y montes que se perdían en la agreste cara norte. Se comentaba que era tanta la devoción por la cruz que además de encender a su pie una vela y rezar una oración, se dieron casos de devotos marengos que hacían la ascensión con los pies descalzos.

El guarda de la sierra había comentado a Mamelete que la cruz se encontraba caída y que al parecer no contaba con la ayuda necesaria para volver a levantarla. Sabía de lo complicado que resultaría hacerlo.
No tardó demasiado en encontrar la solución. En el Casino se cerró el trato. Acompañaríamos a Manuel Lima (Mamelete): Rafael Cantalejos, Paco Valderrama, Alfredo Palma y Arturo Reque. Entre los cinco conseguimos levantar la pesada cruz y calzarla como buenamente pudimos. Hoy día se encuentra segura y sin peligro de volver a derrumbarse.
     De las muchas veces que he subido a la sierra por diversas rutas, continúo guardando estas viejas fotografías como oro en paño en recuerdo de aquella primera ascensión. Mamelete y Paco nos dejaron; Rafael ingresó en la ordendominica. Alfredo Palma y yo continuamos en la brecha.


Arturo Reque Cereijo

30 de julio de 2010

Arturo Reque Meruvia 1906 - 1969. Parte 3 de 3

 Finalizamos la entrega del video sobre la vida del artista boliviano, Arturo REQUE MERUVIA (Cochabamba / Bolivia 1906- Madrid / España 1969). Esparamos hayan disfrutado.

Tertulia en Marbella



Arturo Reque Meruvia 1906 - 1969. Parte 2 de 3

Continuamos con la siguiente entrega del video sobre la vida del artista boliviano Arturo REQUE MERUVIA (Cochabamba / Bolivia 1906- Madrid / España 1969), por motivos más que evidentes de orgullo familiar.

Tertulia en Marbella 



28 de julio de 2010

Arturo Reque Meruvia 1906 - 1969. Parte 1 de 3

Con motivo de haber alcanzado las 10.000 visitas, presentamos el video sobre la vida del artista boliviano Arturo REQUE MERUVIA (Cochabamba / Bolivia 1906- Madrid / España 1969), por motivos más que evidentes de orgullo familiar.

Tertulia en Marbella

3 de noviembre de 2009

DULCE

Con motivo del segundo ciclo de encuentros literarios abiertos "Letras en el barrio", el escritor y colaborador Arturo Reque Cereijo presentó el relato que se acompaña.

DULCE

Después de varios intentos, logré finalmente encontrar la postura adecuada para pasar la noche y dar acomodo a mi ansiedad. No me resultó tan fácil lograrlo, a diferencia de otras ocasiones, créanme. Desde que estoy aquí, de eso hace ya un par de meses, la molicie, la desgana la falta de interés y una pérdida total de autoestima, me han convertido en un ser abatido y resignado. Pero hoy he decidido acabar con todo esto. No se si lo lograré. Al menos lo intentaré si puedo controlar mi excitación.

Era una noche sin luna. Permanecí largo tiempo observando la alta valla que circundaba el recinto y que lo aislaba del mundo exterior. Únicamente se tenía acceso por una puerta siempre cerrada con un gran candado de hierro. Dirigí la mirada al patio en el que pude observar dormitar, acurrucados en el suelo a varios compañeros de infortunio. A esas horas no había nadie en la caseta del responsable del recinto. Todo estaba en calma. Todo parecía propicio para intentar escapar de aquél lugar.

Durante muchos años fui miembro de las fuerzas de seguridad del estado. Mis intervenciones fueron muy consideradas en el cuerpo policial y cuento con diplomas de agradecimiento por mi labor no solo en España, sino también en diversas partes del mundo. Seguramente me habrán visto en algún telediario y periódicos al lado de mis jefes, con una medalla colgando sobre mi pecho. La condecoración que se me otorgó en Sarajevo la noche que sufrimos un terrible bombardeo. Gracias a mi intervención, primero alertando al cuartel de la llegada de los aviones y después ayudando con riesgo de mi vida a muchos soldados de la guarnición. Nací con una especial predisposición para detectar cualquier síntoma de peligro y saber como comunicarlo a mis superiores a pesar de no hablar el idioma de muchos de ellos.

Gracias a mis experiencias pasadas no me fue difícil sortear los cuerpos de mis compañeros sin que detectaran mi movimiento y llegar a la zona de la valla en la que se había acumulado el agua de las pasadas lluvias. Allí era donde la tierra debía estar más húmeda y por consiguiente me resultaría fácil excavar un hoyo sin hacer ruido y por el que podría deslizarme sin demasiada dificultad. Así conseguí reptar hacia el exterior.

Bajo mis pies observe las luces de la ciudad. No estaba lejos y aun siendo noche cerrada, la conocía tan bien que no me costaría gran esfuerzo orientar mi fuga. Mientras bajaba por la ladera del monte en donde se encontraba el lugar en el que estaba recluido, no pude dejar de pensar en la dureza de la vida castrense sobre todo cuanto supone acatar las ordenes de los jefes. Obedecer y actuar en consecuencia: sin rechistar. Así lo asumí desde el primer día. He sido fiel a las ordenanzas y nunca las he eludido por difíciles de comprender que fueran. Gracias a ello he gozado de la estima y confianza de mis superiores. Mi comportamiento ha sido siempre intachable hasta el día que abandoné mis obligaciones para ir a encontrarme con una bella vecina sin informar a mis jefes. Falta grave.

Se llama Dulce. Todo en ella lo era: su elegante andar, sus modales, su mirada y sobre todas las cosas su esbelto cuerpo juvenil. Desde que la vi la vez primera se apoderó de mí un sentimiento desconocido hasta entonces. No fui capaz de controlar una irreprimible atracción hacia su presencia. Esperaba ansioso su hora de paseo para coincidir con ella acompañada de alguna de las personas que vivían en la gran villa en la que ella se alojaba,

Yo solía pasear los fines de semana por los mismos lugares que ella lo hacía. Nos cruzamos muchas veces sin intercambiar palabras. Sólo esquivos gestos y miradas que al cabo, mi instinto intuyó como de silenciosa complicidad. A pesar de estar atareado en mis cotidianos menesteres castrenses no había momento del día que dejara de pensar en ella. Era la primera vez que me ocurría algo semejante.

Sorteando el bosquecillo, un arroyo se abría paso entre los árboles y arbustos de su ribera. Allí la encontré una tarde de verano, saltando alegremente entre las piedras, remojándose en alguna de las pozas. Temeroso de interferir en su intimidad permanecí observándola algún tiempo oculto entre el ramaje de una zarzamora. A pesar de ser yo un experto, por mi profesión, en pasar desapercibido, también lo era para saber si mi presencia podía ser detectada con algún movimiento inadecuado. Sabía de sobra como evitar situaciones críticas en actos de campaña, pero carecía del conocimiento suficiente para eludir o detectar otro tipo de peligros ajenos a los estrictamente militares Si lo hubiera tenido no habría dejado mi escondrijo para acercarme a ayudarla a salir del pequeño remolino que la aprisionaba.

Así empezó todo. Ambos esperábamos ansiosos los días de nuestros encuentros. Cada uno ellos parecía que fuese la primera vez. En nuestros paseos no me resultaba difícil eludir a nuestros acompañantes ocultándonos entre los matorrales. Y allí, camuflados en la espesura de los matorrales, con el río como único testigo, comenzó el idilio que fue nuestra perdición.

La tarde de un fin de semana no vino al encuentro. Pasaron varias semanas. Por alguna razón dejó de salir a pasear. Su ausencia me preocupaba de tal manera que incluso me llevó a descuidar mis obligaciones, pendiente a cada rato de la puerta de su casa, al otro lado de una gran avenida y no muy lejana de mi cuartel. Así permanecí, como un centinela, atento a cualquier signo de su presencia.

Por fin la ví asomarse a la cancela de su jardín. No pude reprimir mi emoción ni mi instinto. La llamé. Ella me respondió. Cruzamos ambos la avenida sin mirar a nada ni a nadie sino a nosotros mismos. Corrimos el uno hacia el otro como dos posesos. El conductor del coche que dejó su cuerpo quejumbroso sobre el asfalto no pudo evitar la colisión. Quedó tendida en él con la mirada puesta en mí. Escuché sus angustiosos gemidos de dolor. Pero no pude hacer nada porque desde el cuartel una orden imperiosa me hizo regresar a él de inmediato

A efectos de deducir responsabilidades se estimó que yo era el causante de haber provocado el accidente.

Ella se llama Dulce, la perra favorita de una rica familia alemana, dueña de una gran mansión, y yo, Aníbal, un cuartelero perro pastor. Sus amos intuyendo nuestra inadecuada relación decidieron acabar con ella suprimiendo los paseos. Hago caso omiso de ordenanzas y reglamentos y me escapo para ir en su busca allá donde se encuentre.


Arturo Reque Cereijo

10 de abril de 2009

MI CHALA

En el Foro del Rotary Club Benahavis intervino para recitar con su inconfundible tono de voz y sentimiento, el excelente poeta extremeño, Jesús Botana.. Deleitó poemas cortos de Albert, Borges, Cortazar y Garcia Lorca, que fueron escuchados con gran atención. Fumador empedernido recitó en tono jocoso con acento argentino un poema de autor desconocido que no me resisto a darlo a conocer. Se titula MI CHALA.
Dice así:
No se si es cosa ´e mandinga
o es un regalo del cielo;
algunos dicen qué ´es malo
pa mí se me hace qu ´es güeno...
Ricién me dijo el dotor
qu ´esta fatiga que tengo
es por culpa del tabaco
qu ´e esta minándome el pecho,
! y me ordenó que lo deje
si quiero salvar el cuero!
Pero dejar el tabaco
aúra que ya voy pa viejo
y no tengo en que afirmárme
pa tironear los recuerdos...
¿dejar el tabaco, dijo?
!si es cosa que ni la pienso!
Hacen años, muchos años,
yo trabajaba ´ e boyero
cuando prendí el primer chala
pa quemar mi aburrimiento.
!Qué lindo se iban las horas,
que pronto volaba el tiempo
y que hombre me sentí
con el chala entre los dedos!
Cuando mi madre se jue
Sin tiempo para darme un beso,
!quién otro sino mi chala
me acompañó al sentimiento
y se quemó sin renuncios
con tal de darme consuelo
Más tarde, cuando el amor
dentró a golpear mi pecho,
ese amor que ´es vida y muerte
qu ´es triunfo y renunciamiento
y que nos mata de a poco
porque se vive muriendo,
! si habré domao impaciencias
pitando como murciélago!
Y al fin, ¿pa qué?: pa que un día
barriera todo el pampero...
Ella no tuvo reparos
en averntarme los sueños.
Cuando esa tarde me dijo
que no perdiera el tiempo
y supe que otro varón
se había ganado su aprecio,
!menos mal que tuve un chala
que supo darme consejo
y m ´entretuvo la mano
que andaba tanteando el fierro!
Dispués cambié de querencia;
me dijo:"Hacéte resero,
Nada hay mejor que ´el caminpa quién no tiene agfecto".
!las noches que habré pasao
tendido sobre el apero
sin más estrellas que el chala
parpadeando en el silencio!
Más tarde, cuando la vida
m ´enredó entre los puebleros
y entré a borroniar cuartillas
pa darle forma al ricuerdo,
!quién otro, sino mi chala,
me ayudó a escribir los versos!
¿Dejarlo, porqu ´el dotor
me vino con ese cuento
de qu ´´el tabaco hace mal
y está minándome el pecho?
!Deje nomás que me mate!
!Si por el estoy viviendo!

Arturo Reque Cereijo

23 de septiembre de 2008

EVO MORALES

Para intentar comprender cuanto esta sucediendo últimamente en Bolivia no vendría mal reflexionar sobre las determinados hitos históricos bolivianos que de alguna forma condicionaron a la sociedad boliviana.Por su importancia habría que tomar en consideración la guerra del Chaco entre Paraguay y Bolivia (1932-1935). Una cruenta contienda que enfrentó a ambos países en un territorio inhóspito y cruel en el que murieron 45.000 bolivianos gran parte de ellos por la carencia de agua. La sed fue uno de los principales protagonistas. Por parte boliviana fueron movilizados hombres de diversas culturas y etnias sin distinción.Aymaras y quechuas lucharon por un lejano y desconocido retazo de su patria que se les inculcó, les pertenecía. Las consecuencias para Bolivia fueron de diversa índole, algunas de ellas de gran importancia. Citaré alguna de ellas:- Se desterraron en gran parte las corrientes regionalistas en el país.- El resurgimiento de los partidos políticos. Lo que pudo haber significado un definitivo avance en lo político, social y económico quedó desgraciadamente en meros intentos al haberse perdido la oportunidad de integrar todos los bolivianos en una conciencia nacional sin discriminaciones étnicas o sociales. Al finalizar la guerra, con el consiguiente agotamiento militar y críticas a la clase gobernante, el mantenimiento de la oligarquía de los terratenientes y los barones del estaño. surge una serie de movimientos nacionalistas para acabar con dicha situación. Suceden cambios políticos de diversas iniciativas muy contradictorias. Y eso es así hasta la llegada del MNR, Movimiento Nacionalista Revolucionario el año 1952 que forja una alianza entre la clase media y sectores obreros. Se realizan toman importantes medidas: reforma agraria, sufragio universal, nacionalización de las minas de estaño entre otras de carácter económico y social. El MNR sufrió diversos cambios de actitud desde ser un partido nacionalista en su fundación a un partido de izquierdas y finalmente de centro derecha. Estos dos acontecimientos, Guerra del Chaco ( 1932-1935) y llegada del MNR (1952) ignoraron la sufrida y pobre realidad de la mayoritaria población indígena. La llegada de Evo Morales (2006) marca un nuevo hito en la historia boliviana. Se abre una vez más un período incierto lleno de luces y sombras. ¿Populismo, indigenismo? De encontradas divisiones de opinión azuzadas por el estigma de la globalización. ¿Perderá, Bolivia, una vez más la oportunidad histórica que se le presenta? Bolivia puede ser considerada en estos momentos el crisol en el que se haga realidad el sueño de Simón Bolivar. Sigamos con interés cuanto sucede.

Arturo Reque Cereijo

12 de septiembre de 2008

PETER VIERTEL


El Ayuntamiento de Marbella inauguró el pasado 28 de agosto las calles Deborah Kerr y Peter Viertel.



Reproducimos aquí las palabras con las que le homenajeó Arturo Reque el día de su funeral.






Queridos amigos.

Nos encontramos aquí para despedir a nuestro querido y admirado Peter, el americano socarrón de carácter abierto y fina ironía que eligió España y en ella Marbella como la California y la Santa Mónica en los que paso su adolescencia.

Desde allá donde se encuentre estoy seguro que nos esta viendo y escuchando atento a cuanto hacemos o decimos para en algún momento mirar con ademán distraído su reloj y decir: basta vámonos os llamare más tarde. Porque Peter no podía estar por mucho tiempo en el mismo sitio excepto en su estudio. El único lugar que le retenía tecleando en su vieja maquina de escribir dando vida a sus personajes de ficción. Cuantos tuvimos la fortuna de conocerlo en su intimidad sabemos de su disciplinada y metódica forma de escribir. Si alguien le molestaba mientras escribía, pura y simplemente los mandaba a paseo en el más puro castellano. Su fiel magdalena lo sabe bien ¿verdad magdalena? Mas tarde quizás nos encontrábamos con el por las calles de Marbella en las horas que dedicaba a hacer su compra diaria. Entonces ya no era el mismo Peter que hacia poco tiempo nos había cortado el teléfono con seco: ya te llamo después. Durante su recorrido mañanero. La compra, el banco, la retirada de la correspondencia, la recogida de la prensa, el desayuno con algún amigo, Peter Viertel se transformaba en simplemente Peter sin más apellidos o apelativos. Peter para el librero, para el carnicero, para el pescadero, para todos cuantos se cruzaban con el.

Peter era un hombre singular, sencillo, sin estridencias que sufrió bastante con el cambio que padeció nuestra ciudad en los últimos años y entonces, sin protestar, cuando ya se cansaba de ver cuanto sucedía a su alrededor, tomaba las maletas y se marchaba a Klosters hasta que se le pasaba el cabreo.

Fue también un disciplinado deportista y practicó sus dos grandes aficiones el surf y el tenis todos los días, hasta: sorprenderos, un mes antes de su enfermedad. También jugaba al golf y su comentario hacia ese deporte era siempre el mismo: mañana vendo los palos. Jugando con él en Río Real sabiendo que la conversación que le pudiera dar no le hacia perder la concentración ya que le era igual hacer un doble, un triple o un cuádruple boggie, yo aprovechaba la oportunidad para hablar de cine y de su mujer Deborah. Así, de primera mano, escuche lo que es un actor o una actriz fuera de los focos del escenario.

Estando ya internado recibió la noticia de su muerte. Fue muy duro decírselo y por primera vez desde que le conozco: lloró. Hace veintitrés días de aquello.

Cuando le dejé solo en la habitación estoy seguro que se asomó a la ventana, vio en el horizonte una gran ola, busco su tabla de surf, fue en busca de ella, luchó subido a ella, hasta llegar al rebalaje y ya en la arena, exhausto cerró lo ojos y se quedó dormido. Mejor no despertarlo, está escribiendo su última novela

En nombre de la familia y muy especialmente de su hija Cristina que no ha podido acudir por encontrarse enferma en estados unidos, muchas gracias por venir a estar con nuestro querido amigo Peter.

Arturo Reque Cereijo

Marbella 4 noviembre 2007

13 de agosto de 2008

Tertulianos: Arturo Reque Cereijo

Si se le pregunta a Arturo Reque por su vocación literaria, no duda en darle absoluta prioridad; "Soy escritor y después abogado: un pretencioso escritor y un normal abogado. La verdad es que busco, imagino y encuentro historias continuamente. Tengo muy presente aquello que me enseñó mi padre: caminar siempre mirando al horizonte y nunca a mis pies".

http://arturoreque.com/