Cultura en Marbella: tertulia, arquitectura, fotografía, música y arte en cualquiera de sus acepciones. Entra y participa. Estamos tomando un cafe de media tarde...
14 de mayo de 2010
El viejo tejado
Cotizadas como el oro, las tejas árabes viejas, por su tono, por su sabiduría después de tantas aguas, ramas y pájaros posados sobre su rugosa textura. Ya no las pillan con el paso cambiado, saben que sobrevivirán a todo, dejando resbalar el agua, sintiéndose masajeadas por el roce mágico del sedoso líquido.
Órfilo Aranda
11 de mayo de 2010
Sombras de primavera
6 de mayo de 2010
HEMOS CAMBIADO
Son las ocho de la tarde. Paseo tranquilamente sobre mi bicicleta rodeado de sensaciones y recuerdos. El mar también parece meditar una vez calmado el poniente de la mañana, suavemente acompasado por el sonido que emite el vaivén de las pequeñas olas al llegar a la orilla.
Sorteando las dunas me adentro en el bosque de eucaliptos pedaleando sobre las sinuosas curvas que describe el carril de hormigón perfectamente integrado, como si de un elemento natural más se tratase, creando meandros que salvan raíces y vegetación, haciendo fácil la circulación y mágico este momento. Este instante me recuerda cuando, hace años, mis padres me llevaban en la sillita detrás de la bici por los carriles de los bosques y dunas de Punta Umbría en Huelva; entonces todo un mundo se iba descubriendo ante mí.
Ha pasado mucho tiempo, las cosas han cambiado. Pero las profecías no se han cumplido y seguimos aquí. El mar sigue con sus mareas, sus reflejos, sus olores; el bosque de eucaliptos ha logrado sobrevivir, sus hojas alargadas enmoquetan el suelo por donde ahora circulo, ensimismado en mis pensamientos.
En algo sí hemos cambiado, ahora tengo tiempo para mí, para mi familia. La bicicleta es mi modo de locomoción, marca mi ritmo de vida, de calidad de vida. Por suerte, mi generación logró reflexionar sobre los errores de las anteriores, aparcó la ambición y las prisas, optamos por Momo frente a los hombres grises, por Monsieur Hulot frente a los Arpel (película "Mon oncle" de Jacques Tati), por el Cipriano Alvor de Saramago frente al gran centro comercial; en definitiva, aprendimos a vivir.
La batalla que inició la generación de mis padres por recuperar el control de sus vidas, hasta entonces en manos de bancos, especuladores, apocalípticos y todo tipo de trepas, finalmente se ganó; hemos vuelto a disfrutar de nuestro tiempo.
Sobre nuestras bicis recorremos un entorno amable donde convivimos peatones y ciclistas, porque aunque no lo crean, lo que si ha ido desapareciendo son los coches. Difíciles de mantener desde el punto de vista energético, se fueron convirtiendo en accesorios de lujo mal visto, sin sentido para el uso diario, donde el transporte público y la red ferroviaria han logrado convertirse en los amos de las comunicaciones.
Por las dunas corretean pequeños escarabajos, los cardos asoman entre la arena dejando ver sus hojas punzantes. El mar ha terminado por quedarse dormido, como un anciano que descansa al caer el sol, en previsión de un temprano despertar.
Hoy, seis de mayo de dos mil cuarenta, el sol ya se ha ocultado tras Sierra Bermeja. En estos momentos cruzo la pasarela sobre Río Real y enfilo los últimos kilómetros hacia la ciudad de Marbella, más atractiva que nunca, más viva que nunca.
Arturo Reque Mata
Arquitecto
4 de mayo de 2010
EN MEMORIA DEL POETA MIGUEL HERNANDEZ
(Artículo publicado en el diario Marbella Express)
Aunque nos parezca tan cercano, Miguel Hernández podría cumplir cien años el próximo 30 de octubre si su salud y los acontecimientos trágicos que le tocaron vivir no se lo hubieran impedido. Merece la pena cuantos homenajes vengan a recordar al hombre y poeta cuyo moreno rostro nos es tan familiar como la música y letras con las que Joan Manuel Serrat llenó páginas bellísimas de nuestra juventud y alcanzó, como cantautor un liderazgo irrevocable. Sin embargo aquel exceso de popularidad trajo consigo un conocimiento menos profundo de lo debido en torno al poeta al que todo el mundo llamaba cariñosamente “el poeta pastor” o incluso “el poeta de las cabras y el campo”.
Hernández es mucho más que ese estereotipado calificativo, sin que el hecho de ser conocido por él signifique desdoro, ni mucho menos el peyorativo desdén que sí sufrió cuando en su primera llegada a Madrid algunos sólo lo reconocían como pastor iletrado pero audaz. Lo cierto es que el poeta nació en Orihuela en 1910 y sus padres, Miguel y Concha eran conocidos como los “Vicenterre”, sin que se sepa el origen de este sobrenombre. Asistió Miguel a las clases gratuitas que ofrecían los jesuitas a los niños pobres en la escuela llamada del Ave María, donde permaneció hasta los catorce años, y además de un alumno aventajado fue monaguillo de dicha escuela . Según sus biógrafos aquellos primeros estudios dejaría en él la huella de una iglesia opresora que asustaba a los jóvenes con la idea de un infierno terrible en los preludios de la vida juvenil. Su padre lo sacó del colegio para enviarle a guardar las cabezas de ganado que poseía, pero su afición a la lectura era tan fuerte que estudió por cuenta propia a los clásicos tomando los textos de diversas bibliotecas. Empieza a frecuentar las tertulias literarias que se llevaban a cabo en la panadería de los hermanos Fenoll, y allí conocerá a un especial amigo, Pepito Marín, más conocido por el seudónimo de Ramón Sijé.
Necesita conocer horizontes más amplios y contra la voluntad de la familia decide viajar a Madrid, pero la ciudad le decepciona y vuelve a Orihuela donde conoce a Josefina Manresa, su futura mujer. En 1933 publica su primer libro “Perito en Lunas”, como homenaje a Góngora, pero le desanima la escasa acogida y sería García Lorca el que intentara animarle escribiendo: “No se merece “Perito en Lunas” ese silencio tan estúpido. Merece la atención y el estímulo y el amor de los buenos. Quisiera que pudieras superarte de la obsesión de poeta incomprendido…”Colabora después en varias revistas e incluso escribe poesía religiosa en un Auto Sacramental., pero se aparta muy pronto de ese camino como delata unas líneas en la carta a su amigo Juan Guerrero :”Estoy harto de la tontería católica, estaba traicionándome a mi mismo. Me dedicaré a la canción de mi naturaleza terrena. De la tierra y sangre adentro”. La muerte de Ramón Sijé le llena de tristeza y a él le dedicará “La Elegía”, poema cumbre en su género.
La influencia que Sijé tuvo en su vida la ocupará entonces Pablo Neruda de cuya obra “Residencia en la Tierra” comenta a García Lorca : “Necesito comunicar el entusiasmo que me altera desde que he leído “Residencia en la Tierra.” Neruda significará para Miguel el signo de la liberación de anteriores ataduras y un estímulo para su vehemente carácter que se siente impelido a ingresar en el Partido Comunista, y posteriormente a incorporarse voluntariamente a filas en el batallón de El Campesino.
Cuando finaliza la guerra intenta salvar la vida marchando a Portugal, pero es detenido por la policía de Salazar que lo entrega a la guardia civil española. A pesar de ello un decreto de Franco por el que quedaban exclaustrados quienes estando arrestados no hubiesen sido condenados, propicia la momentánea libertad del poeta. Pero quiere estar con los suyos y contra el consejo general decide partir para Orihuela. Al salir de la casa de Sijé es detenido y en consejo de guerra se le condena a muerte. Le será conmutada la pena por la de treinta años gracias a la intercesión de varias personalidades. Allí sigue componiendo el “Cancionero y Romancero de ausencias”, escribe un Teatro hiriente y breve, como “El Hombrecito” o “El Refugiado y los sentados”, sueña con conocer a su hijo, aprende inglés y aparecen los primeros síntomas de la enfermedad que le llevará a la muerte el 28 de marzo en Alicante.
Educador de sí mismo y poeta sin ínfulas de ilustrado, Miguel Hernández poseía una valentía exaltada junto a una limpieza y humanidad que le hace distinto de muchos de sus coetáneos a los que sin embargo iguala en el dominio de la metáfora y la musicalidad de sus versos.
Leamos sus poemas en este año que hubiese debido ser el de su centenario real. Sus profundos ojos negros parecían mirar más allá de la finitud en la que los demás estamos inmersos.
Ana María Mata
Historiadora y novelista
3 de mayo de 2010
Primeros baños
Hoy se ha venido con nosotros uno de nuestros sobrinos, se lo ha pasado genial, aunque no podía aguantar el ritmo de primo y tito delfín, que solo sacan la cabeza del agua para respirar de vez en cuando, corriendo olas, jugando con la tabla, perdiéndonos por momentos dentro de una mar que nos sigue queriendo.
Esperemos poder seguir repitiendo los baños de fin de semana.
Órfilo Aranda
2 de mayo de 2010
1 de mayo de 2010
Entrevista COPE Sierra Blanca a Arturo Reque 1/2
El pasado 28 de abril de 2010 la periodista Leire de Luis entrevistó a Arturo Reque Mata en relación al blog "TERTULIA EN MARBELLA".
Os lo presentamos en dos videos que recogen la entrevista acompañada de fotos del blog.
Os lo presentamos en dos videos que recogen la entrevista acompañada de fotos del blog.
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