16 de marzo de 2015

Onda Cero Marbella. La Tertulia de los Viernes

 13 de marzo de 2015

En esta ocasión bajo la dirección de Julio Rodríguez hemos tratado temas candentes de la semana como las obras públicas que nos rodean por todas partes y el anuncio del pliego para la nueva concesión del transporte público.

Pincha en el siguiente enlace. (A partir del minuto 30)

http://www.ondacero.es/audios-online/emisoras/marbella/marbella-onda-onda-cero-viernes-marzo-2015_2015031600012.html




14 de marzo de 2015

LA ETERNA PRIMAVERA DE LAS ELECCIONES

La primavera llegó. Todo se llena de verde, las plantas de vivero engalanan recién plantadas las jardineras públicas, las calles se enlucen, los pasos de cebra y bordes de la acera recobran su color original, el asfalto se derrama por la ciudad como un manto suntuoso, en las carreteras aparecen unas líneas blancas que nos recuerdan unos límites casi perdidos y brotan siglas políticas al candor húmedo de los votos

Las obras en los barrios aparecen como los tulipanes, donde ayer no había nada hoy aparece un socavón y una cuadrilla de operarios dispuesta a someterlo al indulto. El país deja la convalecencia, las provincias se conectan, el paro se acaba, la economía se recupera felizmente, el talento fugado retorna, los desahucios de familias se eliminan,  las playas vuelven a ser de verdad, los trenes llegan a Marbella, el déficit de infraestructuras, equipamientos educativos y sanitarios se terminan.

Todo o casi todo de repente se arregla y por arte de magia la ciudad se regenera y se transforma, al menos en el imaginario político. Los políticos se vuelven muy amables de repente. El que no te miraba antes, ahora te mira y casi te sonríe. El que no se paraba a saludarte ahora parece amigo de toda la vida. Se sientan contigo cuando no lo hacían en meses, te escuchan, te piden hasta las propuestas. Montan mesas por las calles para hacer los programas de forma participativa. Los correos electrónicos donde te recuerdan que están ahí se agolpan en tu bandeja de entrada. El tándem “participación ciudadana y política” se acerca a lo que sería deseable en cualquier momento de la vida pública de una ciudad. ¡Cuánta simpatía y buen rollo por doquier si no fuera porque se siguen tirando los trastos a la cabeza entre si! ¿Qué ocurre en la ciudad y en el panorama nacional? ¡Eso es! Vienen elecciones, no me había dado cuenta. Se me ocurre una propuesta que podría ser deseable, poner elecciones de forma continua para tener políticos empáticos con su ciudadanía y dispuestos a escucharnos en cualquier momento, una eterna primavera para la ciudad  y que todo cuanto nos rodee se vuelva estupendo.

Fuera de esta nube en la que se vive antes de unas elecciones, en año clave electoral y a una semana vista de las siguientes, las autonómicas y del hastío que supone este proceso, somos muchos los ciudadanos que desearíamos que en las elecciones se omitieran esos burdos juegos: las escenas de cara a la galería, las guerras dialécticas continuas entre ellos, sus descalificaciones, las promesas imposibles, las recurrentes, las medias verdades que son medio mentira aunque piadosas, para ellos claro. Un auténtico juego de sombras chinescas donde nos quieren hacer creer que no se trata de una función, lo cual es lo más triste. Es verdad, hay ciudadanos como espectadores, que en lugar de una representación piensan que todo lo que ocurre, en las tablas de unas elecciones, es cierto y verdadero. Materia fértil para los que les gusta sembrar promesas.

Somos más ciudadanos los que desearíamos que las elecciones fueran de otra manera, con otro tipo de discursos, otras actitudes y, sobre todo, que fuera de las elecciones existiera esa vida política, eso sí bien repartida en los otros tres  años de las legislaturas, más cercana al pueblo y ya puestos, más cargado de autenticidad y de propuestas consensuadas. Quizás sea mucho pedir. El cinismo nos invade.

Javier Lima Molina

6 de marzo de 2015

EL MALAGUEÑO QUE REVOLUCIONÓ LA EDUCACIÓN



Oí decir un día a un profesor de la Universidad que España es tácitamente un país de envidias o de olvidos. En pocos lugares como el nuestro, decía, cuesta tanto aceptar y alegrarse de triunfos ajenos, como, igualmente es tan fácil olvidarlos. Somos plañideras por propia decisión y nuestro mejor papel lo realizamos cuando debemos sentir y hasta llorar la desgracia del prójimo.
Acaba de cumplirse el centenario del fallecimiento de Francisco Giner de los Ríos, el pedagogo y docente al que Unamuno consideró como “el Sócrates español”, un intelectual que revolucionó la pedagogía en España entre finales del siglo XIX y comienzos del XX. Considerado como el personaje clave para entender el tránsito hacia la modernidad de la sociedad española, su enorme figura no es demasiado conocida en parte por lo dicho al principio, además de  por su gusto en permanecer en la penumbra.
Quizás  las dos cosas hayan contagiado a la mal llamada élite intelectual del momento para no dar excesivo reconocimiento a la efeméride que debía trascender hasta alcanzar todo el panorama cultural del país.
En el momento actual, cuando la educación aparece más cuestionada que nunca debido a los planes políticos y al afán de cambios a la ligera, convendría  profundizar en las huellas dejadas por quienes elevaron la educación al podium de excelencias internacionales que solo la estupidez de los años franquistas anuló, en su afán de sajar la libertad al modo que fuera.
Nació Giner de los Ríos en Ronda (1839-1915) y habría de ser el hito esencial en su trayectoria humanística la creación en 1876 de la Institución Libre de Enseñanza. Ante la decisión del gobierno de Cánovas de apartarlo a él y varios compañeros de sus cátedras por su defensa del laicismo en la educación, Giner de los Ríos y Alberto Jiménez Fraud, también malagueño, junto a Gumersindo Azcárate y Nicolás Salmerón, se lanzaron a la aventura de reformar desde los cimientos el edificio educativo español.
Su labor consistía en introducir en España el europeísmo de la filosofía liberal, del laicismo y la pedagogía moderna, a  través de la aplicación práctica del pensador alemán Karl Friedrich Krause,  que basaba la pedagogía en la libertad y la participación del individuo. Giner, como antes Kraus, defendían que la educación no debía preocuparse por la acumulación de saberes, sino por la formación integral. Tan importante como el intelecto era la educación de los sentidos, la ética o la formación moral. Para ellos, la clase debía ser un taller, no una jaula.
La cantidad de intelectuales y artistas que participaron en aquellas experiencias docentes forma parte de la historia del arte, de la ciencia y del pensamiento en los primeros compases del siglo XX en España. Leopoldo Alas “Clarín”, José Ortega y Gasset, Antonio Machado, Santiago Ramón y Cajal, Joaquín Sorolla o Severo Ochoa y buena parte de la Generación del 27 participaron directamente del ideario de la Institución.
La Institución Libre de Enseñanza tuvo tan alto eco que entre sus colaboradores estuvieron personajes como Bertran Russell, Leon Tostoi, el poeta Tagore y Charles Darwin. En 1923 Albert Einstein dio una conferencia en su Aula Magna.
Cesó sus funciones educativa  por causa de la Guerra Civil, y  los vencedores, además de confiscar sus bienes obligaron a la mayoría de docentes a partir para el exilio por temor a una persecución que se llevó a cabo aunque más o menos solapada.
En 1978 se inició el proceso legal  de recuperación del legado, que fue traspasado a partir de entonces a la recién creada Fundación Libre de Enseñanza.
El rondeño Francisco Giner de los Ríos fue un adelantado a su tiempo, hombre sin aspiraciones ególatras con espíritu europeo y universal. Quienes tuvieron la suerte de conocerle a él y a su metodología afirmaban que su sabiduría fue decisiva para la renovación de la Universidad y la escuela, cuyo espíritu se alzaba más allá de la pequeñez de su tiempo intentando comprender culturas, religiones y costumbres diversas en un afán de huir de fanatismos perniciosos e inútiles.
Nos haría tanta falta hoy un hombre como él, que al menos tengamos su recuerdo presente. Aquí, donde la educación parece reducirse únicamente a un problema político.
                                                                      
Ana  María  Mata
Historiadora y novelista 

27 de febrero de 2015

EL DEBATE. ONDALUZ COSTA DEL SOL TV

26 de febrero de 2015

En esta ocasión hemos sido invitados por Nacho Reyes de Ondaluz TV para participar en el debate de la semana que se ha centrado en la Movilidad Urbana de Marbella: Plan Andaluz de la Bicicleta, carriles bici, transporte público y peatonalizaciones.

Interesante debate donde Arturo Reque,en representación de las asociaciones Marbella ByCivic y Marbella Activa, ha expuesto la situación actual de la movilidad urbana y las demandas de estos colectivos sociales.

Puedes verlo en el siguiente enlace:


http://ondaluz.tv/costa-del-sol/el-debate-csol/1-4-26022015-movilidad/6811/



24 de febrero de 2015

Onda Cero Marbella. La Tertulia de los Viernes

20 de febrero de 2015

La Tertulia de los Viernes se trasladó al Palacio de Congresos Adolfo Suárez donde se estaba desarrollando el Congreso Tecnológico Marbella Smart Living 2015. Mercedes Vázquez, Dan Ortuño, Agustín Casado y Arturo Reque, bajo la direción de Concha Montes, opinaron sobre el presente y el futuro de las nuevas tecnologías, y de Marbella como "smart city", ciudad inteligente a la que aspira a ser.
La próxima eliminación de la prohibición a circular en bici por el tramo de mármol del paseo marítimo fue también ampliamente debatido.

Puedes volver a escucharlo pinchando en el siguiente enlace. (A partir del minuto 44'00)

http://www.ondacero.es/audios-online/emisoras/marbella/escucha-tertulia-viernes-viernes-febrero-2015_2015022300098.html




20 de febrero de 2015

ES LA GUERRA



Créanme que no se me ocurre otro símil más apropiado para el artículo de hoy. Es verdad que igualmente podría haber escrito “Hastío”, “Descaro”, e incluso “Desvergüenza”. Cualquiera de ellos hubiera servido para expresar lo que muchos pensamos sobre el espectáculo que, si Dios no lo remedia, habremos de soportar desde ahora hasta octubre o noviembre, y digo desde ahora porque los tiempos fijados son una simple oficialidad más teórica que práctica, explíquenme si no como llamamos al desbarajuste político de los últimos días.
Lo llamo “guerra” y no creo exagerar. Ustedes saben, y servidora también, que en tiempos de guerra lo único que importa es la guerra misma. Del mismo modo, las estratagemas, el espionaje, los pactos, alianzas extrañas y hasta los desertores. Por el contrario, trabajo, escuela, leyes, cultura y hasta alimentos, son secundarios para los guerreros. Interesa ganar al contrario, y si es posible aniquilarlo. Importa vencer y hacerse dueño de lo que viene después, por lo general, el poder, el mando. Ese es el verdadero objetivo.
Pues bien, en esas parece que estamos. Por mucho que las urnas aparezcan al final y consigan, o lo intenten, la sublimación de este tiempo descarnado. Mientras, no hay ni habrá día que no nos despertamos con algo como, por ejemplo, lo sucedido en Madrid con la elección del candidato a presidir en la comunidad el PSOE. El actual secretario general Sánchez decide de golpe rechazar  a Tomás Gómez  y proponer alguien distinto, ya que las presuntas “maniobras” de Gómez en Parla no le parecen claras y transparentes, aunque no aparezca como imputado. La decisión sería hasta encomiable de no ser por la diferencia de criterio que mantiene el partido en dicho terreno. Ahí está su colega de siglas (pero no parece que mucho más) la Lozana Andaluza, conservando como aforados a Griñán y a Chaves cual inamovibles joyas de una corona que me temo empieza a hacer aguas por las desavenencias internas y la codicia soterrada. Susana Díaz mantiene una campaña de exagerado carácter presidencialista, protagonizada solo por ella. A veces recuerda al Rey Sol, aquél Luis XIV, que pronunció lo de “el Estado soy yo” y se quedó tan pancho…Fotos van y fotos vienen, amores locos y verbales por su tierra de la que olvida que es también la de muchos andaluces a los que más que frases les hacen falta hechos, como escuelas, ambulatorios y hospitales. Me gustaría saber que realizaciones concretas dignas de mención lleva realizadas desde que tomó el mando y comenzó a sonreír a todas horas.
El partido de la Tele, perdón, PODEMOS, no le va a la saga. La desvergüenza de Monedero la quieren solucionar apartándolo ligeramente de las fotos y pantallas que tanto aman. Al error de negar las cuentas ocultas, sociedad fantasma y demás chanchullos se une la insistencia en seguir pregonando la limpieza absoluta y el interés por los que tienen menos. Craso error si no predican con el ejemplo. La demagogia como estratagema electoral es demasiado vieja y anacrónica, parece mentira que quieran usarla ellos, que van de modernos salvadores. Errejón tampoco salió bien parado que digamos con lo de su beca, su investigación y su simple caradura. Echenique no está por la labor del sí, wuana , médula esencial para los discípulos de Iglesias, y se distancia del jefe, no haciendo suyas todas sus consignas. Guerra interna también.
CIUDADANOS, claro está, trata de extraer partido de embrollos, corrupciones, y demás estrategias sucias de los otros.  Su líder, del que mi nieto dice que tiene gran parecido físico con Iker Casillas, no sé si parará goles tan bien como lo hacía el portero madridista antes, o tan mal como ahora, pero lleva la ventaja de haber aparecido el último y sin saber mucho de él fuera de Cataluña. Asunto nada baladí en lo que respecta igualmente a quienes pueda llevar en su equipo, exceptuando al economista Garicano. Su aparente tranquilidad le favorece, aunque la feroz Ana Pastor le diese puyazos a gó-gó con un antiguo militante, nada limpio, hoy en Europa.
Si dejo para el final al P. POPULAR es por el aburrimiento que producen sus actuales figuras, quemadas por los Gúrtel, Bárcenas, Rato y demás, incapaces de coger el toro por los cuernos y obligar por nueva ley a devolver lo robado antes de salir de cárceles tan merecidas. Incapaces de solucionar el paro y repitiendo ad nauseam que el país va mejor, ya que  la señora Merkel obliga a decirlo.
Izquierda Unida es ya casi una reliquia con olor a moho para algunos, como la ínclita                 
Tania Sánchez  que abandonó pareja y partido de un solo golpe. Desertores habemus.
Y de Rosa Diez, hay quien asegura que ella es en realidad todo su partido. Y debido a su delgadez, casi está difuminada. Perdió su tren, a favor de Ciudadanos.
Panorama bello, como ven, modélico en formas, decoroso con sus contrarios, todos con magníficos y amplios programas bien expuestos, claros y estimulantes, gritos y  brazos amenazantes incluidos. Visión de la ordinariez generalizada. Del pensarse unos y otros que el país está formado por cretinos a los que mentir sonriendo.
Ninguno sabe cuales son las necesidades más urgentes de las diversas comunidades. Repiten como aburridos papagayos lo que llevan diciendo desde que entraron en política y se observan entre sí para saber de que lado deberá ir la crítica al contrario. Creen en el fondo que todo vale, porque para ellos, ya lo dije, más que elecciones, imaginan que están combatiendo en una guerra.

Ana  María  Mata
Historiadora y novelista





                   

11 de febrero de 2015

SOBRE LA IDENTIDAD

El vocablo Identidad es rico en definiciones acerca de su significado. La Real Academia nos aclara que Identidad quiere decir las características y datos que son propias de un grupo y permite diferenciarlo del resto, también el conjunto de valores, tradiciones, símbolos, creencias y modos de comportamiento de una persona o un grupo determinado.
 Entendiéndolo así parece fácil conocer la que sería, en principio, identidad de Marbella, nuestro pueblo o ciudad. Cogemos un poco o un mucho de historia, oralidad para escarbar en sus tradiciones, símbolos que puedan ser significativos y observación de comportamientos en varias generaciones. El resultado daría lugar a conceptos que creemos conocer desde siempre los que habitamos en ella, conceptos que, unificados formarían una identidad en la que todos nos veríamos reflejados y que, quizás por eso, no estamos dispuestos a perder. A pesar de ello, estas líneas pretenden hoy reivindicar un matiz que acostumbro a precisar cuando sobre este tema me interrogan en algunos foros o medios de comunicación. No siempre ha sido aceptado o tal vez bien entendido. Por eso lo intentaré de nuevo.
Es muy cierto que la identidad de una ciudad como Marbella viene de lejos, y según lo dicho, sus características, amalgamadas, forman un ejemplar único que nos enorgullece. Pero aún en lo referente a valores, costumbres y tradiciones, y mucho más en el aspecto paisajístico o arquitectónico, creo que dije, y no me desdigo, que la verdadera identidad de Marbella es precisamente su falta de un sentido identitario único. Hablo del presente, del hoy que vivimos y será también historia mucho más tarde.
Afirmo convencida que lo que nos hace ser especial entre los demás es la negación de una identidad única. Que lo que nos diferencia de la mayoría de ciudades costeras del país es precisamente nuestra multiplicidad, las muchas variantes que hemos absorbido en los cincuenta o más años anteriores, los estratos humanos acumulados, costumbres adquiridas, etnias integradas y hasta valores regulados como consecuencia de este fenómeno. El paisaje, aunque inconfundible, igualmente ha sido modificado en lo que se refiere especialmente al hábitat y coordenadas arquitectónicas. 
Continuamos, felizmente, con las tradiciones de nuestros abuelos y hasta tatarabuelos. Pero también hemos sumado algunas que otras extrañas y lejanas, producto del mestizaje humano, de la convivencia interactiva. Marbella es uno de los lugares más cosmopolitas de España, un asentamiento en el que se han mezclado tantas culturas que ha dado como resultado este ensamblaje excepcional. Parece que hay a quienes este somero análisis les deprime. Dicen sentir una pérdida de esencias, de idiosincrasias y valores.
Hacia ellos van dedicadas estas líneas con el mayor de los afectos hacia su preocupación. Olviden el sentido negativo de su apreciación. Marbella es la de siempre pero mucho más rica. Nos debemos sentir “propietarios” de lo único inamovible: su clima y su naturaleza. Nadie puede adquirir el Mediterráneo o Sierra Blanca. Nadie puede imitar el núcleo o corazón de lo que hoy llamamos Casco Antiguo. Las raíces de los antepasados descansan en la estrechez de sus callejuelas, la elegancia del Santo Cristo, la estilizada Iglesia de la Encarnación y el verde frescor de la Alameda. Todo empezó allí, en torno a la Plaza de los Naranjos, a su fuente medieval, a sus calles radiales.  Quizás Fernando el Católico o los antepasados árabes hicieron un contrato indefinido o eterno al astro rey para que completase el tesoro del mar y la sierra. Algo de eso. No nos fallará la Naturaleza, pero era necesario compartir, ser generosos, y eso fue lo que hicimos. Mostrar lo imposible a quienes vinieran de buena fe. Vinieron. También ellos han dejado y dejan su huella. Como un toma y daca, un do ut des, ampliamos el horizonte mental. Relativizamos valores retrógrados, aprendimos sus lenguas, conocimos sus alimentos, su vestuario, sus mujeres y hombres, sus diferentes formas de creer en algo. Aprendimos la riqueza bellísima del conocimiento. Ha sido una suma, no una resta. No como cuestión bancaria, sino del espíritu.
Lo dejó escrito R. M. Rilke, el gran poeta: “Lo que en lo inmóvil permanece, se encuentra ya petrificado”.  Quedó atrás el inmovilismo. Me gusta que Marbella sea, lo que es: una ciudad abierta.

Ana  María  Mata
Historiadora y novelista